
Chelo Martín. Foto: JOSEP GARCÍA
SONIA GARCÍA GARCÍA
BARCELONA
PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'TIRITANDO. UNA
HISTORIA DE ACOSO LABORAL'. Cal Ninyo. Joan Bardina, 44. Sant Boi de Llobregat.
A las 20.30 horas.
El mobbing o
acoso laboral, un transtorno psíquico ocasionado por una forma sutil de violencia
en el lugar de trabajo, afecta a unos dos millones de personas en España,
escribe el psiquiatra Lluís Borrás Roca en el prólogo de Tiritando. Una historia de acoso laboral, de Chelo
Martín, que hoy se presenta en Sant Boi de Llobregat.
--¿Es un libro
autobiográfico?
--Sí. Me costaba mucho verbalizar lo que me había pasado. Y después de salir de
la depresión empecé a escribir. En la escritura se pueden elegir mejor las
palabras para decir las cosas, y mi hermana leyó el texto y lo llevó a
Plataforma Editorial, que decidió publicarlo.
--¿Qué cuenta en el libro?
--Mi sufrimiento interior y sobre todo mi sentimientos.
El miedo en el que he vivido estos últimos años. Pero, sobre todo, intento
ayudar a otras personas a que se den cuenta de que pueden salir adelante.
--¿Cómo empezó todo?
--Era secretaria de una empresa, estaba orgullosa de mi trabajo y me sentía muy
valorada. Pero quedé embarazada y al volver de la baja maternal todo había
cambiado. Me fueron arrinconando, y yo también me hice pequeña hasta que no
pude más y cogí una depresión.
--En el libro dice que
hasta intentó suicidarse?
--La depresión te acaba modificando el pensamiento y concluyes que solo
estorbas a los demás, lo cual es un absurdo. Pasé por todas las etapas.
--¿Por qué cree que le
ocurrió?
--El psiquiatra que me atendió decía que las mujeres somos víctimas prototipos
de este tipo de actitudes. Nadie está exento, pero a mí me pilló en un momento
bajo, seguramente.
--¿No denunció lo que le
pasaba?
--En el tiempo que me ocurrió no se hablaba del mobbing y
decidí no denunciar porque sentía que enfrentarme con la empresa me iba a
perjudicar aún más. Hoy existen mecanismos de atención y en los centros de
trabajo se sabe que la mala salud mental de un empleado disminuye su
productividad.
--¿Qué le hizo falta?
--Poder plantarle cara a tiempo, creer más en mi misma. Hasta este momento aún
no he superado el miedo a enfrentarme a un trabajo, porque temo volver a
reaccionar de la misma manera.
--El trabajo es
importante...
--Sí, pero eres más importante tu misma, la familia, los hijos, los
sentimientos, el amor, los amigos... Al fin y al cabo fueron los que lograron
que yo saliera adelante.
--¿Qué ha aprendido?
--No infravalorar lo que pasa, pedir ayuda. No decirle a nadie que es tonto y que
no vale. Aprendí que la vida es muy valiosa.