¿Cómo detectar el mobbing?

El mobbing no es sinónimo de estrés, ni de trabajo bajo presión. como tampoco es, un mal día con el jefe o un conflicto puntual con un compañero, o un superior, tampoco se puede considerar acoso laboral. La diferencia estriba en la reiteración de estas prácticas. Según el diversos técnicos y profesionales la sobrecarga de trabajo, una mala organización de las funciones en una compañía, la obligación de asumir determinadas líneas de trabajo, aun sin estar de acuerdo o el encargo de objetivos sin facilitar los medios adecuados, son prácticas no deseables pero no por ello han de ser consideradas como mobbing. En los procesos de psicoterror laboral, estos elementos son ocultos y persistentes y están hechos sin ninguna lealtad ni respeto a la integridad del trabajador.

Se detecta, por las conductas agresivas que denuncian los acosados, por las personas valientes que hacen de testigos para defender a los afectados. La sociedad no ha sabido hasta la fecha dar una respuesta adecuada al Mobbing, entiendo que se deben crear las leyes que penalicen las agresiones y acosos que se ejecutan.

Las pruebas

La dificultad del acoso psicológico, Mobbing, se fundamenta en la dificultad de aportar pruebas para poder demostrarlo. También se debe decir en honor a la verdad que algunos ciudadanos se intentan aprovechar de la situación al denunciar falsos acosos, estas falsas denuncias perjudican gravemente a los afectados, pero estos son un mínimo número, UN 0,1%. Sólo con una sociedad más justa y solidaria, se podrá atajar el problema.